El número de pequeñas y medianas empresas que recurrieron al crédito para llevar a cabo su actividad o para salvaguardar su solvencia económica se redujo un 3,5% en 2025 respecto al año anterior. Si bien en 2024 el 57% de las pymes solicitó financiación a entidades bancarias o especializadas, en 2025 ese porcentaje descendió hasta el 55%, dos puntos porcentuales menos.