Antonio Tajani insistió en que la medida italiana se adoptó porque, según "los servicios de inteligencia españoles, existe riesgo de una nueva ola a mediados de agosto, y mantener la suspensión es una cautela necesaria"

La decisión llega después de que el país transalpino reinstaurara los controles fronterizos en su país por la crisis de Ceuta.

“Es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española”, apuntaron desde España.