La entidad reportó altos niveles de dióxido de azufre, emisiones de ceniza y cambios en la actividad sísmica del volcán.

El Servicio Geológico Colombiano mantiene una vigilancia constante de esta formación volcánica, que se encuentra en alerta naranja.

Los gases y otros indicadores siguen en niveles máximos, por lo que el Servicio Geológico Colombiano mantiene la alerta naranja.