"Un pueblo que no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía que haya que tener dos o más empleos para llegar a fin de mes o caer en la trampa de los créditos que endeudan y asfixian a muchísimas familias. Un pueblo que sabe que la solución concreta a los problemas económicos y sociales la tiene una clase dirigente que a veces parece mirar para otro lado poner toda su energía en descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie”, dijo el arzobispo de Buenos Aires.

El arzobispo de Buenos Aires encabezó la misa por el día del patrono del pan y del trabajo con un mensaje de solidaridad y contra “la clase dirigente que mira para otro lado”…

El arzobispo de Buenos Aires encabezó este viernes la homilía en Liniers."Pasiva y silenciosamente nos resignamos a que las cosas aumenten" y "el sueldo no alcanza", enfatizó.