El asesinato se produjo el pasado 21 de julio en la localidad malagueña

La Guardia Civil sostiene que el sospechoso descuartizó el cadáver y ocultó los restos en distintos puntos de Alhaurín de la Torre.

No constan denuncias previas entre la víctima y el asesino, que llamó a la Policía Nacional tras la agresión y confesó la autoría.