Varios puntos del continente sufren las consecuencias de esta escasez de agua que afecta directamente a agricultores y ganaderos.

Entre los países más afectados por la escasez de agua y las altas temperaturas se encuentran Rumanía, Hungría, Austria, República Checa, Eslovaquia y Serbia.

Los mínimos históricos de agua en tramos del Danubio y el Rin impactan en la producción de energía nuclear, el transporte de mercancías y el turismo desde Francia hasta Serbia