Un nuevo ataque ruso con misiles y drones provocó al menos nueve muertos en la capital de Ucrania y ocho en el resto del país debido a la escasez de cohetes para alimentar a los sistemas Patriot

El presidente Volodymyr Zelensky volvió a pedir que otros países envíen más sistemas de defensa aérea

También dejaron más de veinte heridos y provocaron daños en edificios residenciales y bodegas