El ataque ocurrió la noche del viernes 31 de julio en las estaciones Las Aguas y Universidades-City U. Cámaras registraron el ataque.

El caso abrió un llamado de atención sobre la convivencia dentro del sistema y el respeto hacia sus trabajadores.

El ataque reavivó el llamado a crear un cuerpo especializado contra la violencia y la delincuencia en el transporte público.