La FSS decidió retirar su apoyo al presidente para las elecciones de 2027, sumándose a la postura adoptada por Gales y Suecia.

La idea de vender los derechos comerciales de la Copa del Mundo debilitó la imagen de Infantino, que está contra las cuerdas.

El organismo europeo perdió la confianza en el presidente de la FIFA y advierte con impulsar su destitución tras el polémico proyecto de privatización de torneos.