En el Planalto ya no observan los ataques del libertario como una sucesión de exabruptos personales.La evaluación que predomina es que esas provocaciones forman parte de un escenario político mucho más amplio, atravesado por la influencia de presidente de Estados Unidos.

En entrevista con la televisión argentina, el mandatario defendió sus recientes ataques contra su par brasileño, los que generaron una crisis diplomática entre ambas naciones.

Pablo De la Fuente advirtió que las declaraciones podrían influir en el regreso del embajador brasileño a Buenos Aires.