Lo que comenzó como una medida para proteger una estación meteorológica desencadenó una de las mayores campañas de erradicación de especies invasoras en una isla del planeta.

La intervención con felinos en el Atlántico Sur desató un desastre ecológico que hoy exige una millonaria operación aérea.

Lo que comenzó como una medida para proteger una estación meteorológica desencadenó una de las mayores campañas de erradicación de especies invasoras en una isla del planeta.