La última campaña dejó una de las mayores superficies sembradas de los últimos años. Especialistas destacan que la mejora genética, junto con un manejo más preciso, elevó los pisos de rendimiento, redujo la variabilidad entre campañas y favoreció la expansión del cultivo hacia zonas donde antes tenía una presencia marginal.

A la fecha solo se vendieron 14,6 millones de toneladas de las 49,7 cosechadas de soja.Los ingresos brutos de los productores podrían llegar a US$15313 millones en la última mitad…

La intención de siembra crece impulsada por buenas perspectivas productivas, aunque el clima y la disponibilidad de semillas seguirán siendo factores clave