Lo que comenzó como un proyecto local se convirtió en una invasión sin precedentes que no encuentra retorno. Cambios y consecuencias en el ecosistema.

La introducción del crustáceo en 1974 para fines económicos desencadenó un fenómeno de biodiversidad irreversible en el sur de España.

Lo que comenzó como un proyecto local se convirtió en una invasión sin precedentes que no encuentra retorno. Cambios y consecuencias en el ecosistema.