La intervención con felinos en el Atlántico Sur desató un desastre ecológico que hoy exige una millonaria operación aérea.

La población de gatos creció descontroladamente hasta casi 2.000 en la década de 1970, lo que llevó a un programa de erradicación que culminó en 1991 con la eliminación del último…

La intervención con felinos en el Atlántico Sur desató un desastre ecológico que hoy exige una millonaria operación aérea.