El Gobierno avanza en las privatizaciones de las rutas y está a punto de concluir el traspaso a manos privadas de los primeros 9 mil kilómetros de los corredores viales por 20 años. Si se mantuviera el flujo vial y no aumentara la tarifa, los concesionarios de estos tramos recaudarían por el cobro de peajes $ 500 mil millones por año. A dólar oficial esto equivale a US$ 336 millones. Es decir, un negocio de al menos $ 10 billones, o US$ 6.700 millones, durante el período.