La entidad advierte que la sucesión de estos hechos demuestra una intensificación de las acciones violentas contra la Fuerza Pública.

Un vehículo cargado con explosivos fue detonado cerca de la sede policial, lo que dejó varias personas heridas.

Las autoridades calificaron el hecho como un ataque terrorista y la Gobernación de Norte de Santander ofreció una recompensa de hasta $100 millones.