De la autoridad casi suprema, el dirigente italo-suizo licuó su poder de manera meteórica y quedó expuesto a que sus opositores se lo fagociten, incluso antes de las elecciones del año que viene.

El último movimiento que planea Infantino, con el Mundial y el Mundial de clubes.

El dirigente suizo envió las cifras que ganaría cada federación si aceptan su propuesta. Cada organismo recibiría 24 millones de dólares hasta 2038.