No es fácil encontrarle nombre a la época. Lo contemporáneo se escapa del presente. Sin embargo, en todas partes hay intentos de definición. Los “ismos” inundan las redes: tecnofeudalismo, algoritismo, datocentrismo, hipercapitalismo, posthumanismo, antropocentrismo, extraccionismo (de datos), infocapitalismo… Filósofos, periodistas, políticos, mediáticos, instragramers, en streaming, podcast, casi todos en algún momento le buscan un título a nuestro tiempo. Pero las etiquetas se vuelan con facilidad, no hay representación que aguante. ¿El algoritmo es necesariamente representativo? ¿Marca una tendencia o la desmantela?