Los retos de Keiko Fujimori no son más grandes, pero quizá sí más complejos que los que enfrentó su padre. Alberto Fujimori asumió ante un Sendero Luminoso que amenazaba con tomar el poder y lo derrotó con una estrategia inteligente. El problema ahora es una criminalidad organizada muy difundida e insertada social y económicamente y con mil cabezas, que requerirá una estrategia tecnológicamente sofisticada y policías, UIF, bancos, fiscales y jueces interconectados y comprometidos, y formalización minera.

La jefa de Estado solicitará al Congreso bicameral, facultades para legislar en una serie de políticas, entre ellas seguridad ciudadana y reactivación económica.

Pintó el Palacio de Gobierno de rosa a los 19 años, sobrevivió al colapso de la dictadura de su padre y resistió cuatro campañas electorales marcadas por el rechazo. Un análisis…