Hablar hoy de los riesgos quantum‑safe con ojos de observatorio, y no solo de proyecto aislado, es una forma de poner ese tema en la agenda sin caer en alarmismos ni en negación. Es decirle a Colombia que su transformación digital, para ser sostenible, necesita también una transformación en la forma de observar y cuidar la base criptográfica que la sostiene.