A una profundidad abrasadora de 1,3 km, sería comprensible pensar que nada podría estar vivo allí abajo.

Descubierto a 1,3 kilómetros de profundidad en una mina de oro de Sudáfrica, el Halicephalobus mephisto desafió los límites conocidos de la vida. Su resistencia al calor y su…

A una profundidad abrasadora de 1,3 km, sería comprensible pensar que nada podría estar vivo allí abajo.