Erika Ender, directora de la versión estadounidense del formato, fue la encargada de reunir a todos los participantes para comunicar la decisión.

La concursante había confesado que sufría un fuerte dolor de tripa, aunque la organización no ha querido desvelar el diagnóstico.

Erika Ender, directora de la versión estadounidense del formato, fue la encargada de reunir a todos los participantes para comunicar la decisión.