A través del Decreto 693/2026, el Poder Ejecutivo redefinió el esquema de actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono. La medida forma parte del cronograma escalonado que el Gobierno viene aplicando desde 2024.

La demanda de combustibles acumula así cinco meses consecutivos de retroceso interanual, en un contexto de menor consumo y cambios en los hábitos de carga.

El consumo de combustibles volvió a retroceder en junio, mientras el sector anticipa que una eventual baja en los precios de la nafta podría comenzar a reflejarse desde septiembre.