Impulsada por la presidenta Laura Fernández, la reforma pretende que la nacionalidad no sea un escudo para eludir la justicia extranjera.

El Gobierno presentó una reforma constitucional para que los costarricenses puedan ser entregados a otros países por más delitos, además del narcotráfico y el terrorismo.

Impulsada por la presidenta Laura Fernández, la reforma pretende que la nacionalidad no sea un escudo para eludir la justicia extranjera.