La flamante presidenta tiene como uno de sus principales desafíos resolver la peor crisis de inseguridad en décadas, atizada por la propagación de bandas criminales, locales y extranjeras, que controlan el sicariato y la extorsión.Los homicidios pasaron de 1.000 en 2018 a 2.600 en 2025 y las denuncias por extorsión, de 3.200 a 26.500.

La búsqueda de la confianza de la mitad del país que no la eligió es otro de los grandes retos.

Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú con la promesa de combatir la creciente inseguridad y preparar al país ante un fenómeno de El Niño que podría ser el más devastador en…