Arribaron al Callao el seis de julio para la parada militar y el anuncio de la firma de un millonario contrato. Pese a que el Ministerio de Defensa aseguró a La República que no serían exhibidos en la avenida Brasil, los vehículos fueron trasladados hasta la avenida del Ejército, pero al final se quedaron estacionados y fueron retirados.