Cuando un compañero jala su silla y se sienta a tu lado se producen cambios concretos y medibles en tu cerebro y se acaba la llamada ‘parálisis ante las tareas’.

Hay quienes cuentan los minutos para que llegue la hora para ir a la cafetería y disfrutar de una amena conversación mientras ingieren sus alimentos, mientras que otros prefieren…

Cuando un compañero jala su silla y se sienta a tu lado se producen cambios concretos y medibles en tu cerebro y se acaba la llamada ‘parálisis ante las tareas’.