Si en vez de una entrada para la final, a Pérez Llorca le hubiesen regalado un crucero de 4.000 euros, ya no nos parecería un asunto menor. O cualquier otro regalo de “cortesía” por ese importe que se les pueda ocurrir. Pero era una entrada para un partido, y ya sabemos que el fútbol lo perdona todo

La política de regalos de la Generalitat Valenciana y la ley de Transparencia marcan que es obligatorio informar sobre los obsequios que reciben los altos cargos: "Los altos…

Si en vez de una entrada para la final, a Pérez Llorca le hubiesen regalado un crucero de 4.000 euros, ya no nos parecería un asunto menor. O cualquier otro regalo de “cortesía”…