La ofensiva de ambos países se produjo luego de interceptar y derribar una serie de drones que buscaban atacar instalaciones militares estadounidenses y otras petroleras en la región.

Las defensas antiaéreas saudíes interceptan "varios drones" lanzados por "milicias terroristas respaldadas por Irán" desde Irak.

Los ataques se dan pese a la pausa entre Estados Unidos e Irán, mientras los rebeldes yemeníes mantienen un bloqueo naval sobre los puertos de Arabia Saudita