Más de lo mismo. El modelo que propone la jefa de estado Keiko Fujimori no ha dado resultados en las zonas declaradas en emergencia por razones de criminalidad, durante los gobiernos de Boluarte, Jerí y Balcázar. Tampoco habló de derogar las leyes procrimen.

La líder conservadora prometió en campaña que enfrentará la delincuencia con “mano dura”, siguiendo el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele

La mandataria ofreció modernizar tecnológicamente a la Policía Nacional y prometió una ofensiva contra las mafias que financian la extorsión, el sicariato y la minería ilegal.