Su historia abarca desde los tiempos coloniales y la Gran Colombia hasta el Bogotazo, convirtiéndolo en pieza clave de la memoria del país.

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que no despachará desde la Casa de Nariño, y espera convertirla en un museo.

La decisión contempla nuevas sedes para la Presidencia y mayor presencia institucional en Barranquilla, Medellín y Cali.