Juan Pablo, de 26 años, llevaba apenas tres días trabajando para reunir dinero con el que renovaría su licencia de servicio público. Tenía una hija.

Fue la rápida reacción de la comunidad lo que permitió que la Policía arrestara de manera flagrante al hoy procesado.

Llevaba apenas tres días trabajando como conductor de plataforma, el miércoles tuvo su último servicio. Hoy será su sepelio en Belén, Boyacá.