La ausencia de nuevos bombardeos desde el sábado impulsó expectativas de una salida negociada y redujo el temor a cortes de abastecimiento desde Oriente Medio, lo que aceleró ventas en los mercados

El mercado interpretó la pausa en las hostilidades como una señal de distensión, aunque Washington advirtió que no descarta retomar la ofensiva si fracasan las negociaciones

El mercado refleja la esperanza de una tregua que permita el regreso de la navegación en el estrecho de Ormuz.