El poder no transforma a las personas; las revela. Mientras un político busca llegar al gobierno, es natural que confronte, cuestione y marque diferencias. La competencia democrática exige contraste de ideas, firmeza de convicciones y, muchas veces, una dura disputa por el respaldo popular. Sin embargo, el verdadero examen comienza cuando termina la campaña y el candidato debe dar paso al estadista.

Existe una diferencia entre ejercer poder y asumir las consecuencias de ese poder, escribe Gregorio Igartúa

El poder no transforma a las personas; las revela. Mientras un político busca llegar al gobierno, es natural que confronte, cuestione y marque diferencias. La competencia…