Con pancartas y arengas, decenas de personas se movilizaron pidiendo el esclarecimiento del macabro crimen y la aparición de Alahia.

Familiares, vecinos y organizaciones de mujeres acompañaron el sepelio de María Camila Potosí y exigieron celeridad en la investigación.

La joven de 21 años tenía ocho meses de embarazo y había sido reportada como desaparecida desde el pasado 16 de julio.