La división de la derecha es profunda y ninguno está dispuesto a ceder. Pero esta soberbia les puede pasar factura tanto al presidente De La Espriella como al Centro Democrático.

El Senado vivirá el primer pulso con un proyecto de importancia para el mandatario entrante, tras el impase vivido con la presidencia de la corporación.

El partido señala al presidente por “gestos de confrontación” en su contra.