Australia, Nueva Zelanda y Japón ya han protestado por estas medidas, pero el gobierno del presidente Milei todavía no hizo ninguna declaración oficial al respecto.

Estos aranceles reemplazarán los impuestos aduaneros temporales que fueron invalidados por la Corte Suprema el año pasado.

El país firmó un Tratado de Comercio e Inversión en febrero, que fue anulado por el fallo de la Corte Suprema y quedó en el limbo. Como ese pacto incluía cláusulas sobre trabajo…