El interés por Malvinas creció a pasos agigantados después de la exhibición de la bandera y la sangre latió mas fuerte que nunca en esa final que pareció robada, pero Argentina se benefició con aquella consigna que late en el corazón del pueblo y la fuerza de este mundial les da a muchos y muchas la esperanza de ponernos de pie frente a las injusticias.

Lo que durante años venia buscando instalar la diplomacia tradicional obtuvo una inesperada visibilidad a través del acontecimiento deportivo más seguido del planeta.

Un supuesto ultimátum de la FIFA por la bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas", un audio atribuido a Claudio Tapia, un vestuario dividido, amenazas a futbolistas y…