La decisión llega a horas de que expire el actual arancel global temporal del 10 por ciento. Con esa justificación, el presidente evita el fallo de la Corte que le puso límites a las tasas.

Estos aranceles reemplazarán los impuestos aduaneros temporales que fueron invalidados por la Corte Suprema el año pasado.

Washington apoya su base legal basada en el trabajo forzoso y en una ley de 1930