Quienes participaron en la “besatón” explicaron cómo un beso puede convertirse en una forma de protesta frente a la discriminación.

La pareja denunció que un vigilante les dijo que no podían besarse y que, de hacerlo, serían retirados del lugar.

La cita busca rechazar el hostigamiento contra una pareja del mismo sexo en el reconocido centro comercial y hacer un llamado a la inclusión.