El criminal nunca llegó a la cárcel de Girón, donde había sido asignado una vez se conocieron los hechos. Esta es la más reciente decisión del Inpec.

Paulo Andrés Torres Flórez, alias Pocho, hizo parte del festín tras las rejas bajo la excusa de las mesas de paz.

El hombre, que paga una pena de 20 años de prisión por varios delitos, ahora estará recluido en la cárcel de La Dorada (Caldas).