Durante los próximos cinco años, Caltrans ejecutará un ambicioso proyecto de rehabilitación en una importante autopista, que incluye cierres y reducciones de carriles entre el condado de Los Ángeles y Orange, con impactos directos en el tráfico, los tiempos de viaje y la rutina diaria de miles de conductores latinos que utilizan este corredor para trabajar, estudiar y moverse por el sur de California.