El grupo estaba dirigido desde la prisión por el cabeza de familia, que tenía capacidad de conseguir cualquier modelo, incluso un lanzacohetes de guerra

El grupo estaba dirigido desde la prisión por el cabeza de familia, que tenía capacidad de conseguir cualquier modelo, incluso un lanzacohetes de guerra

La hija grababa vídeos para mostrar el funcionamiento del arsenal, que incluía munición de guerra y se vendía por más de 4.000 euros