Uno de los retos más prioritarios que tendrá que asumir desde el día uno el gobierno de la presidenta electa, Keiko Fujimori, es la violencia e inseguridad ciudadana y cuyo panorama durante el primer semestre de 2026 es completamente desalentador cuando vemos que el número de homicidios no solo se mantiene elevado, sino con una tendencia a la alza, superando lo registrado en años anteriores.