De trabajar con los hermanos Roca a reabrir la única panadería de un pueblo de 400 habitantes: “La gente entra, se queda a hablar y se va contenta con su pan”
El cocinero cambió la alta cocina por un horno de leña en L’Estany, un pequeño pueblo de Barcelona.Es para recuperar un oficio de toda la vida y cubrir una necesidad en la comunidad