Asociaciones "apolíticas", plataformas contra el proyecto, vecinas hartas del ruido y negocios donde reina la indiferencia conviven en las zonas en torno a Madring: la tranquila vida residencial en Las Cárcavas, un Valdebebas en expansión inmobiliaria o el tradicional barrio de Villa-Rosa y su tensa relación con el modelo actual de Ifema