La localidad pacense de Valencia del Ventoso espera que la cosecha de garbanzos correspondiente a este año pueda incluir el sello de calidad que supone su certificación como Indicación Geográfica Protegida (IGP), para lo que cuenta con la protección nacional transitoria y está pendiente de la ratificación por parte de la Unión Europea, que podría llegar próximamente y en sentido "afirmativo".