El Perú carece hoy de una política minera. No me refiero exclusivamente a un documento, que también, sino a que hoy, en el Estado peruano (y en el gobierno que ya termina), no hay una política minera, un lineamiento claro que —pase lo que pase— sea un motor y, a la vez, una ruta definitoria. Ese es el principal problema que enfrenta la minería formal y moderna (pequeña, mediana y grande).