Andrés Lino recorrió más de trece horas por carretera para llegar a la semifinal del Mundial 2026. Allí, desde un ángulo que nadie más eligió, captó una imagen que ya quedó grabada en la memoria del fútbol: Lionel Messi observando fijamente a Harry Kane.

Lo que en 2007 fue una sesión fotográfica con fines solidarios terminó convirtiéndose en una de las coincidencias más llamativas de la historia del fútbol.

La imagen de un joven Messi bañando al entonces bebé Lamine Yamal volvió a cobrar vida en la antesala del duelo por el título mundial