Terminado el Mundial, la política se dedicará a lo que realmente le interesa: las elecciones presidenciales del año que viene. Cómo está parado cada uno.

El Mundial trasladó el eje de la atención pública al deporte. Pronto retornará la política enfilada hacia el año electoral. El papel opositor constituye aún un enigma.

Terminado el Mundial, la política se dedicará a lo que realmente le interesa: las elecciones presidenciales del año que viene. Cómo está parado cada uno.